Entrar

Cortezas crujientes

Escrito por  Sábado, 12 Enero 2013 11:14
Valora este artículo
(18 votos)

La corteza del pan es algo que define los panes que comemos tanto o más que la miga. Al fin y al cabo, cuando las piezas de pan se amontonan en las estanterías del expositor de una panadería, todo o casi todo lo que vemos son cortezas (con la posible excepción de alguna hogaza que, vendida al corte, nos muestra impúdica sus interioridades). Así que, aunque la miga del pan suponga la mayor parte de éste, cuando invocamos la imagen mental de un pan, casi siempre lo que nos viene a la cabeza es una hogaza vista desde fuera. En nuestra cultura, el pan tiene corteza: los métodos de cocción del pan involucran altas temperaturas que casi siempre acaban creando un exterior tostado, seco y resistente que es tan conveniente para la manipulación, el almacenaje y la conservación del pan. Además, la corteza está bien rica, pero ¿qué es? ¿por qué se forma? Y, sin lugar a dudas, ¿cómo puedo conseguir una corteza a mi gusto? Blandita, rígida, crujiente, tierna, suave, coriácea; la corteza que tú quieras está al alcance de tu mano, pero para ello viene muy bien darle algunas vueltas a algunos aspectos relacionados con ella. ¿Estás preparado? ¡Métete conmigo en el horno y prepárate para tostarte bien a gusto porque la gran corteza ya está aquí!

 

¿Qué es la corteza?

 

Si un pan en el horno es una masa de harina y agua, la corteza es la capa más externa de ésta, la interfaz entre el volumen de masa y el ambiente del horno. Se trata de una capa de transición en la que sus propiedades varían desde la superficie del pan hasta el lugar donde ya claramente hay miga, y puede tener un espesor típico entre un par de milímetros y un centímetro. La diferencia fundamental entre corteza y miga está en la temperatura, y es que la miga, al ser una mezcla de harina y agua, no puede superar nunca los 100º C de temperatura durante el proceso de cocción, pues para poder aumentar aún más la temperatura sería necesario primero evaporar toda ese agua, y no es el caso; sin embargo, la corteza, aunque es también inicialmente la misma mezcla de harina y agua que la miga, se encuentra sometida exteriormente a una atmósfera cuya temperatura es muy superior a los 100º C. Así, localmente lo primero que ocurre en la superficie del pan es un reflejo de lo que pasará más adelante en el proceso de cocción, sólo que en la superficie está tremendamente acelerado:

 

  • Primero, los gases atrapados en la corteza se expanden, dando lugar a la formación de ampollas en ciertos casos (puedes consultar un hilo de nuestro foro sobre este tema aquí).
  • Simultáneamente, el almidón de la corteza, que se encuentra unido al agua, se gelatiniza y forma una masa un tanto amorfa de moléculas de almidón hidratadas con agua. Y hasta aquí todo es igual que lo que ocurre en la miga; PERO...
  • La temperatura sigue aumentando y el agua superficial se evapora hacia el exterior. Eso hace que, en un momento dado, el contenido de humedad libre de la corteza se haga prácticamente nulo, con lo que la protección contra la temperatura que supone la presencia de agua líquida desaparece.
  • La temperatura supera los 100º C. La corteza está totalmente seca y ha perdido su elasticidad; se puede retrasar este momento mediante la adición de vapor de agua en el horno, el cual, hasta que la corteza supere los 100º C, se va a condensar y evaporar sobre ella en un ciclo que, mientras proporciona energía al pan en su conjunto, es capaz de mantener la temperatura de la corteza por debajo de los 100º C, pero tarde o temprano, siempre que la temperatura del horno sea lo suficientemente elevada, claro está, este momento ha de llegar.
  • La temperatura de la corteza sube por encima de 140º C y aquí ya tenemos desde hace un rato trabajando a las famosísimas Reacciones de Maillard, que de ser unas desconocidas y estar confundidas con la caramelización han pasado a ser las reinas de la gastronomía moderna. Básicamente ocurren entre azúcares y proteínas, con lo que en el pan ocurren, porque la harina es casi todo azúcares (hidratos de carbono) y proteínas (como las que forman el gluten por ejemplo) ¿Y la caramelización? Pues esta consiste en la descomposición de azúcares, o sea que se da también. Así que hay varias líneas de producción de color y aromas de tostado que lógicamente nos gustan y nos hacen salivar.
  • Según la pérdida de humedad va avanzando a profundidades cada vez mayores dentro del pan, el grosor y resistencia de la corteza va aumentando, hasta que sacamos el pan del horno.
  • Cuando el pan se enfría, la humedad en el interior de la miga migra hacia la superficie y de nuevo la corteza sufre un efecto de rehidratación, tanto más pronunciado cuanto mayor fuera el porcentaje de hidratación remanente en la miga. Así que un pan que sale del horno con la corteza dura y aparentemente crujiente puede tener la corteza blanda en el momento en que se ha enfriado completamente.
  • Si pasan los días, el contenido de almidón de la corteza sufre el mismo efecto que el de la miga: la retrogradación o recristalización, mediante la cual el almidón vuelve a una forma más cristalina y menos amorfa que la que ha adquirido durante el proceso de gelatinización. Esto, unido a la pérdida de humedad adicional (si se produce porque no metemos el pan en una atmósfera saturada de humedad), incrementa paulatinamente la tenacidad de la corteza, la cual, aunque por lo general no se vuelve crujiente, sí que va transformándose en un material cada vez más duro y coriáceo.
  • Y, finalmente, yo creo que lo mejor es hacer un gazpacho, pan rallado o torreznos con ese currusco ¿no? ¡Ya vale de tanto experimento!

 

¿Cómo conseguir una corteza crujiente?

 

Muchas veces nos gustaría un pan que lo tenga todo: corteza crujiente, miga tierna, una conservación extrema y por supuesto un aroma y un sabor excelentes. Sin embargo, y para que os hagáis una idea de los parámetros que favorecen una corteza más crujiente y espectacular, aquí tenéis una lista que, sin ser totalmente exhaustiva, cubre la mayor parte de aspectos con los que podemos jugar en casa:

 

  • HARINAS: cuanto menos porcentaje de proteína y más de hidratos de carbono, más crujiente. Las harinas muy fuertes hacen cortezas potentes y duras, pero más bien correosas: el contenido proteico absorbe la humedad allá donde esté ésta (normalmente procede del propio interior de la hogaza) y genera un material más bien gomoso; el almidón es capaz de mantener una estructura más impermeable, absorbe menos humedad una vez cocinado y secado en la corteza, el material resultante es más rígido y es por lo tanto más crujiente. ¿Quieres cortezas crujientes? Disminuye la fuerza de tus harinas.
  • HIDRATACIÓN: cuanto mayor hidratación, mayor efecto de re-hidratación de la corteza en el enfriamiento por migración de la humedad interna del pan hacia el exterior. ¿Cortezón? Masa más seca! ¡El efecto de rehidratación es el principal responsable del ablandamiento de la corteza! ¡Todas las cortezas son crujientes según sale el pan del horno!
  • NO A LA MASA MADRE NATURAL: el fermento natural genera multitud de ácidos orgánicos que mecánicamente tienen un efecto fortalecedor del gluten. Con él, llega una mayor tenacidad de miga y corteza, lo que dificulta a esta última crujir bajo tus dientes ¡simplemente, la hace más resistente! Esto, que nos encanta a los fans de los panes de masa madre al 100%, deja a los entusiastas de las cortezas un poco fríos, así que ¡utiliza levadura de panadería o plantéate emplear un método mixto en el que reduzcas la cantidad de masa madre natural y la refuerces con levadura de panadería!
  • HORNEADO: obviamente, a más horneado mayor grosor de corteza. Pero si estamos pensando en el crujiente lo más importante es conseguir extraer del interior del pan la humedad suficiente para impedir el efecto de rehidratación en el enfriado. Para ello, conviene establecer una curva de temperatura que permita mantener el pan en el horno todo el tiempo posible sin quemar la corteza exterior excesivamente. Una corteza demasiado oscura pierde parte de su crujir, pues la caramelización excesiva genera subproductos algo viscosillos, anillos aromáticos muy negruzcos emparentados con el alquitrán. La más crujiente de las cortezas es de color chocolate con leche, no chocolate negro al 70%.
  •  MALTA DIASTÁSICA: este añadido panarra es una harina obtenida de brotes germinados, muy ricos en enzimas que descomponen el almidón en azúcar. En cantidades muy moderadas, del 0,5% como máximo, acelera la fermentación y deja una buena cantidad de azúcares residuales en la corteza para aumentar el ritmo de las reacciones de Maillard. El tiempo de fermentación acortado, con menor producción de ácidos orgánicos, puede ser una de las causas por las que la malta favorece una corteza no sólo más tostada sino también más crujiente. Sea como sea, ¡funciona!
  • FORMAS ALARGADAS MEJOR QUE BOLAS: la relación miga-corteza ha de ser lo más baja posible, pues el efecto de rehidratación es así menor: los crackers son más crujientes que las baguettes que son más crujientes que los bâtards que son más crujientes que las bolas.
  • NO A LOS INGREDIENTES SUAVIZADORES: la leche, el azúcar, los huevos, la mantequilla: son pésimos a la hora de obtener una corteza crujiente. La corteza más crujiente del mundo la vas a conseguir con harina, agua, sal y levadura.
  • ENFRÍA EL PAN EN UN LUGAR VENTILADO Y NO MUY FRESCO: el aire fresco tiene mucha mayor humedad relativa que el aire cálido y favorece la retención de humedad de la corteza caliente, e incluso puede atacarla desde fuera, en forma de condensación sobre el pan. Puedes dejar el pan dentro del horno ya frío unos minutos para dejar tu corteza bien crujiente o (método superfreak pero que funciona) darle al pan con el secador del pelo un ratillo: crujiente pero te echan de casa.

 

La corteza crujiente ¿lo es todo en la vida?

 

Pues no. Lo más importante de un pan es su sabor, su aroma y su textura, y a ella contribuyen tanto la corteza como la miga. Lo mejor siempre es disfrutar de las propiedades de cada pan y apreciarlas en toda su variedad. Y además, ¡siempre puedes hacerte unas tostadas! Al final, mi textura crujiente de pan definitiva son unas buenas rebanadas de pan de masa madre de hace dos días bien tostadas en el horno a 190º C durante 10 minutos. ¿O tal vez unos crackers de centeno? El caso es disfrutar sin parar: ¡Vivan las cortezas!

Leer 2988 veces Modificado por última vez en Sábado, 19 Enero 2013 19:43
Cargar Comentarios Previos
  • Hola Lorena, enhorabuena por esa victoria cruasantera aplastante! :DD La masa madre perjudica las cortezas crujientes ¡efectivamente así es! Es por la gran cantidad de ácidos orgánicos que estabilizan la humedad en la corteza y la hacen más "masticable": cuando hay muchos ácidos, la humedad tiende a presentarse por ahí para diluirlos ;-) El pan con la paella y el cocido es fundamental! Y que Andrés te dé malta que la suya va fenomenal!

    Un abrazo muy fuerte y encantados de tenerte por aquí!

  • Primera vez que os visito, he leído esta publicación y me ha gustado mucho. Gracias por compartir toda esta información, siempre es útil tenerla en mente.

  • Hola Oso con Botas! Y bienvenido. Siéntete en tu casa y por favor paséate a tu voluntad y mete tus zarpas en todos los artículos que encuentres por aquí. Y vaya blog más bonito que tienes, con unas fotos realmente suculentas ¡Un abrazo (de oso por supuesto)!

  • Saludos!
    Soy nuevo por aquí, entusiasta de los panacos, y he descubierto vuestra página que me parece interesantísima!! Me gusta hacer panes saborizados (ajo, aceitunas, pasas y miel, "chai"...) y gustan mucho a quienes los prueban! El problema de la corteza me tiene loco, me pasa con todos los panes, lleven o no ingredientes "suavizadores", que salen crujientitos y en cuanto se enfrían, la corteza caput... He probado el vapor de distintas maneras, el dejarlos un rato en el horno, el ventilarlos después (con aire frío, tengo que probar el caliente) y no hay manera. No he probado las placas de cerámica que dicen que producen resultados, y lo último que he conocido es esto de la malta. Respecto a lo último, leí en un blog (franciscotejero.com) sobre el problema del revenido de la corteza como él lo llama, que la malta ayuda mucho a solucionar el problema, pero mi duda es que él habla de utilizar para ésto malta no enzimática, mientras que la que aquí se menciona es la enzimática (diastásica). Quiero comprar éste ingrediente, pero dudo de cual es el correcto para ésto, si enzimática o no. La he encontrado en "el amasadero", y tienen tres tipos: diastásica, tostada suave y tostada fuerte. Estas dos últimas supongo que no enzimáticas porque sólo especifica que lo es la primera, pero no estoy seguro. Y también la dosificación que recomiendan es muy diferente, entre 1 y 5 % la primera y entre 2 y 5 % la segunda. Os agradecería enormemente orientación al respecto!!
    Salud y buenos panes!!

  • En respuesta a: rumi Permalink

    Hola Rumi, y bienvenido a Panarras.com!

    Lo más sencillo que puedes probar ya mismo es prolongar el horneado un rato más. El pan aguanta en el horno mucho más tiempo del que parece; dale 10 - 15 minutos más, bajando la temperatura hasta unos 170º C, y seguro que notas una mejora en tu corteza. Y sobre todo, en cuanto el pan empiece a tostarse, ventila bien el horno abriendo y cerrando la puerta de vez en cuando (cada 10 minutos y hasta el final).

    El uso de malta tostada funciona, como dice Francisco Tejero. Pero las dosificaciones que hay que emplear son altas y rápidamente empieza a desvirtuarse el sabor del pan. Mucha malta tostada da un gusto "acartonado" muy característico, que en panes enriquecidos puede complementar bien el resto de sabores, pero que deja los panes normales, con sólo harina, agua, levadura y sal, un poco "rarunos" de sabor. De hecho, saben un poco a pan del super... porque precisamente estos panes llevan muchas veces un buen taco de malta tostada. Para mí, es más importante buscar el sabor de verdad del pan que la corteza crujiente a ultranza.

    Efectivamente, las maltas tostadas se han calentado por encima de la temperatura de desnaturalización de las enzimas que contienen, y sólo aportan a la masa su sabor y su contenido de azúcares simples, más los productos del tueste.

    Con la malta diastásica también se consigue aumentar el sabor y el crujiente de la corteza, hay más azúcares simples disponibles para participar en las reacciones de Maillard. El uso del poolish es un complemento perfecto para la malta, pues permite la acción de las proteasas y aumenta el nivel de aminoácidos libres, los otros componentes de las reacciones de Maillard.

    Hasta que no pruebes las distintas maltas, no sabrás cuáles te gustan más. ¡Da igual lo que yo te diga, lo importante es lo que te guste a ti!

    Un abrazo!

  • Muchas gracias por tu respuesta rápida y detallada. Voy a probar a usar las diferentes maltas como dices, a ver que resultados ofrecen. Lo de alargar el tiempo de cocción lo he probado y he obtenido mejoría. Lo he hecho al final de la cocción lo de bajar la temperatura, empezando con 220º y bajando a 200 a los 15 minutos cuando saco el recipiente de agua, después, cuando le quedan unos 15 minutos de cocción, lo bajo a 170º como me dices y la verdad es que aguanta mucho más en el horno, supongo que ¿cuanto más mejor?... Alucino que haya gente que dice que les queda crujiente varios días, no sé cómo lo hacen... Supongo que el clima influye mucho, aquí donde vivo hay bastante humedad (y estos días de diluvio generalizado ni te cuento). Tengo la duda de si este tema de la corteza entre otros, es porque usamos hornos de cocina normales y corrientes, y si en un horno de panadería con su tiro y demás, no surgen estos problemas. Un saludo!!

  • En respuesta a: rumi Permalink

    Hola Rumi... llega un momento que, si dejas indefinidamente el pan en el horno, la miga acaba quedando muy seca y tiesa... cuanta más hidratación tenga, más tiempo aguanta un pan este método de prolongar la cocción. Los hornos de panadería tienen mucho más poder desecador que los de casa... pero si abres la puerta de tu horno de par en par de vez en cuando en la parte final de la cocción, consigues un efecto muy bueno. Y el clima es fundamental; si tu clima es húmedo lo tienes mucho más difícil para que la corteza se mantenga crujiente muchos días... pero también tu miga se mantiene jugosa mucho más tiempo. ;) Un abrazo!

  • Invitado (cuiner)

    Permalink

    Hola no me conocéis pero soy un forofo del pan, llevo tres años haciendo pruebas con formulas siempre diferentes, y ahora ya me sale mas o menos bien.
    nunca me salia una buena corteza y ahora veo porqué, ponía demasiada masa madre y aparte demasiada agua y aparte el tiempo de cocción junto con la temperatura no era el idóneo.
    mañana como cada día volveré a hacer pan y pondré en practica vuestros consejos.
    solo os quisiera hacer una pregunta ¿si añado un poco de azúcar a la masa saldrá mas crujiente?
    muchas gracias por vuestra atención y hasta pronto.

  • Hola Cuiner! Suele ocurrir lo contrario, el azúcar suaviza la corteza (efecto pan de molde), porque evita que se deshidrate bien bien. Pero por tu comentario veo que el resto de parámetros los vas a modificar en la dirección correcta, a por ello! Un abrazo.

  • Invitado (cuiner)

    Permalink

    Hola Chefpanarra, ayer hice pan sin haber visto el comentario del azúcar, y sucedió exactamente como dices, se mantiene tierno pero la corteza se mantiene menos crujiente que antes de añadir azúcar.
    también hice pan de centeno junto con una parte de harina integral de trigo y salió un pan interesante pero un poco tupido.
    supongo que no se puede hacer con la misma proporción de agua que uno con harina normal de trigo.
    mañana probaré con un 70 % de agua y ya veremos lo que sucede.
    muchas gracias y hasta pronto

Añadir comentarios

TEORIA

LO MAS RECIENTE

ULTIMOS COMENTARIOS

Invitado (Alveolo)
La formula es orientativa, por si uno no sabe por donde empezar. Las unidades son cm. Por ejemplo, e...
Invitado (cuiner)
Hola Chefpanarra, ayer hice pan sin haber visto el comentario del azúcar, y sucedió exactamente como...
Por alusiones y referencias, héme aquí... después de provocar una serial (inconcluso) en mi propio b...

TWITTER SHOW

NOS GUSTA

La Cocina de Babette We ♡ Bea | Chicago Amateur Bakers These guys rock | The Loaf In A Box! | La Tahona de Segovia Buen pan, buena gente | Bons Focs Material y cursos | El Foro del Pan Todo sobre pan | El Amasadero Material panarra | Entremasas.com La bloguera panadera | Lourdes Cookies No sólo cookies! | In Cucina La buena cocina | Wayaiulandia El fascinante mundo de Wayaiu | Panis Nostrum Cultura del pan | Un Pedazo de Pan Pasión y conocimiento panarra | The Fresh Loaf El foro del pan de USA | Dr Muerte Y cómete el mundo | Dorar no sella los jugos Diario de cocina de Enrique B | Playlosophy Pan (y otras cosas bien hechas) | Culturadelpa.com Generaciones de conocimiento desde Vilanova i La Geltrú | El Invitado de Invierno Pasión por la cocina y la fotografía | La Memoria del Pan Historias, gentes, recetas: Pan |